Redes de aire comprimido
Buena parte de los problemas de presión que se atribuyen al compresor están en la tubería. Una red que se quedó corta cuando la planta creció cuesta dinero cada día, y no aparece en ninguna alarma.
Por qué la red importa tanto como el compresor
El compresor entrega aire a una presión determinada. Lo que llega a la máquina es esa presión menos todo lo que se pierde por el camino, y esa pérdida depende del diámetro, de la longitud, del número de codos y accesorios y del estado interior de la tubería.
La secuencia típica es siempre la misma. La planta crece, se van añadiendo derivaciones a la red original, empieza a faltar presión al final de la nave, y en lugar de revisar la tubería se sube la consigna del compresor. La planta entera pasa a trabajar a más presión de la necesaria para que llegue suficiente a un punto concreto.
Como cada bar adicional supone del orden de un 6-7 % de consumo eléctrico, esa decisión —que parecía gratuita— se paga todos los meses.
Materiales: qué conviene en cada caso
| Material | Ventajas | Limitaciones |
|---|---|---|
| Aluminio | Interior liso que no se oxida, montaje rápido por conexión mecánica, ligero, desmontable y ampliable. Muy poca pérdida de carga. | Coste de material superior al acero, aunque suele compensarse con la mano de obra de montaje. |
| Acero inoxidable | No aporta contaminación, resiste la corrosión y admite limpieza. Es la opción para exigencias altas de calidad de aire. | Material y montaje más caros. Se reserva para donde realmente hace falta. |
| Acero al carbono | Coste de material bajo y muy extendido en instalaciones antiguas. | Se oxida por dentro. Con el tiempo aporta partículas al aire y aumenta la pérdida de carga. Montaje lento y modificaciones costosas. |
En redes nuevas, el aluminio se ha impuesto en la mayoría de las instalaciones industriales por una razón práctica: se monta y se modifica deprisa, y una planta que cambia de layout lo agradece durante años.
El inoxidable se emplea donde la calidad del aire es crítica —alimentación, farmacia, sanitario— y a menudo sólo en el tramo final que alimenta el proceso crítico, no en toda la planta.
¿Le falta presión al final de la nave? Antes de comprar un compresor mayor, conviene medir la caída de presión de la red.
Cómo se diseña una red que no dé problemas
- Anillo cerrado siempre que sea posible. El aire llega a cada punto por dos caminos, lo que reduce a la mitad el recorrido efectivo y reparte mejor la carga en los picos.
- Diámetro con margen. Sobredimensionar la tubería es barato en el montaje y se amortiza en consumo; quedarse corto no tiene arreglo sin volver a montar.
- Tomas por la parte superior de la línea, de modo que el condensado que circula por el fondo no baje hacia la máquina.
- Pendiente y puntos de purga en los tramos donde pueda acumularse agua.
- Válvulas de sectorización que permitan aislar zonas para reparar sin dejar sin aire a toda la planta. También sirven para localizar fugas por sectores.
- Los codos cuestan. Cada cambio de dirección añade pérdida de carga; un trazado corto y limpio vale más que uno estéticamente ordenado.
- Previsión de ampliación: tomas ciegas dejadas a propósito para futuras máquinas.
Diagnóstico de una red existente
Antes de proponer nada sobre una red que ya está montada, medimos la presión en el compresor y en los puntos de uso más alejados o más exigentes. La diferencia entre ambos valores es la pérdida real, y es un dato objetivo que zanja la discusión.
Con ese dato caben tres conclusiones distintas, y sólo una de ellas implica obra:
- La pérdida es asumible: el problema está en otro sitio.
- La pérdida se concentra en un tramo concreto: basta con ampliar ese tramo, que es una intervención acotada.
- La red está globalmente infradimensionada u oxidada: procede sustituirla, y el ahorro en consumo forma parte del cálculo de retorno.
Conviene combinarlo con una detección de fugas: red y fugas se diagnostican mejor a la vez.
Qué obtiene
- Diagnóstico antes de presupuestar. Medimos la caída real de presión en lugar de suponerla.
- Material elegido con criterio. Inoxidable donde hace falta, aluminio donde compensa. No se encarece por defecto.
- Trazado pensado para crecer. Sectorización, tomas ciegas y margen de diámetro previstos desde el diseño.
- Montaje con la planta en marcha. Trabajando por sectores para minimizar la afectación.
Dónde se aplica
Sectores en los que este servicio resuelve un problema concreto:
Hablar con un técnico
Si prefiere explicarlo por teléfono, llame y describa el equipo y el síntoma. Es la vía más rápida para orientar una avería.
Servicios relacionados
Preguntas frecuentes
¿Puedo ampliar mi red de acero con tubería de aluminio?
Sí, es una situación muy común. Existen accesorios de transición y no hay ningún problema técnico en combinar ambos materiales.
Lo que conviene valorar es el estado interior del acero existente: si está oxidado, seguirá aportando partículas a la parte nueva, y en ese caso puede tener más sentido sustituir también el tramo principal.
¿Cuánta presión se pierde en una red normal?
En una red bien diseñada la pérdida debe ser pequeña y prácticamente inapreciable en el punto de uso. En redes antiguas o infradimensionadas puede ser muy superior, hasta el punto de obligar a subir la consigna del compresor.
Es un dato que se mide en cada instalación; dar un porcentaje general no serviría de nada.
¿Hace falta parar la planta para montar una red nueva?
No necesariamente. Lo habitual es montar la red nueva en paralelo a la existente y conmutar por sectores en ventanas cortas acordadas.
De ese modo la afectación se limita a la zona que se conmuta en cada momento, y nunca a la planta entera.
¿Por qué sale agua por las máquinas?
Suele ser una de estas tres causas, o una combinación: el secador no está dando el punto de rocío necesario, las tomas están hechas por la parte inferior de la tubería, o faltan puntos de purga en los tramos bajos.
También ocurre cuando el punto de rocío no tiene margen suficiente frente a la temperatura más baja del recorrido, por ejemplo en tramos que pasan por zonas frías.
Pedir presupuesto
Hablar con un técnico
Si prefiere explicarlo por teléfono, llame y describa el equipo y el síntoma. Es la vía más rápida para orientar una avería.
¿Necesita resolver un problema de aire comprimido?
Cuéntenos qué equipo tiene y qué le está pasando. Le respondemos con una propuesta concreta, no con un catálogo.